El crecimiento económico de cualquier país está sujeto a fluctuaciones que inciden directamente en la sostenibilidad del Estado de Bienestar, al depender éste de variables profundamente relacionadas con la economía.
De ahí que, en busca de una gestión pluralista del Bienestar y para una detección y cobertura de las necesidades sociales, el Estado necesite del apoyo y la combinación en su actuación de otros agentes, como la iniciativa privada y la iniciativa social.
La implicación de la sociedad civil, de una ciudadanía responsable y comprometida socialmente, más próxima y cercana a las redes sociales (barrios, comarcas, pueblos, etc.) que el Estado, permite detectar e identificar nuevas necesidades, posibilita su cobertura o cooperar en ella.
Tanto si hablamos del sector informal como de organizaciones de voluntariado, sus actuaciones junto al Estado y al Mercado contribuyen al sostenimiento y consolidación del pluralismo del bienestar.
Tanto si hablamos del sector informal como de organizaciones de voluntariado, sus actuaciones junto al Estado y al Mercado contribuyen al sostenimiento y consolidación del pluralismo del bienestar.





