Los datos acerca del asociacionismo en España son dispares según muestran los sucesivos índices sobre asociacionismo. Tanta es la variación entre los datos de diversas fuentes CIS, FOESSA o autores entre otros como Francisco Andrés Orizo, que se abren dos posibilidades: por un lado considerar a España entre los países con menor grado de asociacionismo de la Unión Europea, o por otro, entre los países con un elevado grado.
Si observamos los datos sobre participación social en Europa encontramos que de la población total de Europa, algo más de cuatrocientos millones de habitantes, entorno a cien millones de personas pertenecen a una ONG. Es decir, el 25% de la población europea pertenecen al menos a una ONG, un dato quizá demasiado optimista lo que no quita que tomándolo como una estimación, estemos ante una parte importante de la ciudadanía dispuesta a apoyar y colaborar en diferentes proyectos y tareas sociales.
Según datos de la Unión Europea, se estima que en torno al 31% de la ciudadanía total de la unión participa en asociaciones, pero dicho porcentaje es mayor en el caso de la población irlandesa (48,3 %), menor en el caso de la población italiana (22,6 %), y en España se sitúa en torno al 25,2 %, el ultimo país en participación después de Italia.
Sin embargo como hemos visto, la participación ciudadana se mantiene aún en periodos económicos críticos, y casos como el verano de 1994 donde frente al conflicto de Ruanda España fue el país que más fondos recaudó desbordando todas las previsiones de las ONG, aumentan la convicción de un aumento considerable de la participación social española.




